La competición en la Primera Andaluza continúa en plena tercera ola y cuando se están alcanzando picos de contagio y de hospitalizaciones que superan a los de los meses de marzo y abril. No obstante, desde la Delegación Gaditana de la RFAF han mostrado su predisposición a continuar con una liga en la que cada fin de semana hay que suspender varios encuentros. 

 Es el caso de la UD Villamartín, que ha visto cómo sus dos últimos rivales, Chipiona y Ubrique, solicitaban el aplazamiento de sus partidos. A ello se le suma que el conjunto villamartinense ha solicitado lo propio para esta jornada, en la que recibían al Algaida. El técnico, Manolo Holgado, ha explicado las dificultades que encuentran los equipos modestos para poder cumplir con el protocolo dictado por la Federación. 

Por todo ello, y con un virus que cada vez acecha más a todos, Manolo Holgado aboga por un parón de, al menos, un mes de la competición, hasta que la situación se normalice un poco y se tengan ciertas garantías de que se puede continuar de la mejor manera posible. No obstante, no es partidario de dar por finalizada la liga en una categoría en la que todos ponen la máxima ilusión por practicar este deporte. 

En lo que al nivel deportivo se refiere, la pandemia está adulterando una categoría en la que se especula que podría definirse por coeficientes, es decir, el resultado de dividir los puntos obtenidos entre los partidos disputados. En este sentido, los equipos del subgrupo 1 parten con cierta ventaja, después de la retirada del Barbate. 

 En lo que respecta a la UD Villamartín, Manolo Holgado ha reconocido la dificultad de los equipos del subgrupo 2 de poder disputar la liguilla de ascenso si bien se muestra confiado en seguir creciendo con sus jugadores, y estar colocados en la mejor posición posible ante lo que pueda ocurrir. El objetivo, según ha relatado, sigue siendo la permanencia.