Tras los informes emitidos por los técnicos municipales, en los que se advierte de la posibilidad de desprendimientos en la vivienda situada en la Calle Granada —riesgo que podría verse agravado por las lluvias y los recientes temblores—, el Ayuntamiento ha decidido activar medidas de urgencia para garantizar la seguridad de los vecinos y vecinas de la zona.
Entre las actuaciones previstas, se procederá al vallado del perímetro afectado y a la reorganización temporal del tráfico en las calles próximas, con el objetivo de minimizar riesgos y facilitar la movilidad mientras se asegura el área.
En cuanto a los cambios en la circulación, la avenida Juan XXIII quedará habilitada en sentido único ascendente, mientras que la calle Cádiz pasará a tener sentido único descendente de forma provisional.
Desde el Consistorio se solicita a la ciudadanía responsabilidad, colaboración y comprensión ante estas medidas preventivas, que permanecerán vigentes durante el tiempo necesario para garantizar la seguridad en la zona afectada




