El Puerto de Las Palomas presenta en este momento un desmonte significativo, lo que ha obligado a la Guardia Civil y a la Policía Local a cortar el acceso de personas y vehículos. La situación genera un riesgo elevado debido a la corriente de aguas que recorre la zona, y el paso se mantendrá restringido hasta que la Diputación de Cádiz, titular de esta carretera, tome las decisiones pertinentes sobre su seguridad y reapertura.
Por otra parte, la Junta de Andalucía, responsable de la carretera del Boyar, continúa evaluando las actuaciones necesarias para su pronta reapertura, tras las lluvias persistentes que afectan a la comarca.
Durante esta semana, Grazalema ha acumulado casi 700 litros de agua, y se espera que continúen las precipitaciones, lo que aumenta la presión sobre los suelos saturados y eleva el riesgo de desprendimientos e inundaciones en múltiples puntos de la Sierra.




