Los vecinos de la Calle Sevilla y la Barriada de la Feria de El Bosque viven con miedo.
La preocupación por el estado de sus viviendas se va acrecentando a medida que lo hacen también las grietas en sus casas y los socavones en las calles hasta el punto de que están dispuestos a llegar «donde haga falta» para que se les dé una solución desde las distintas administraciones.
María Guerrero, portavoz de la plataforma vecinal afectada ha manifestado que los movimientos de tierra cada vez se aceleran más y que a muchos de los vecinos les cuesta dormir cada noche escuchando el sonido de los azulejos al resquebrajarse. La llegada del otoño les asusta aún más puesto que las leves lluvias de algunos días de verano ya han hecho mella en muchas de las viviendas.
Tras varias semanas de concentraciones los martes en horario de mañana, este jueves, 3 de septiembre, partirán hacia Cádiz para recorrer las calles que van desde la sede de la Subdelegación del Gobierno hasta la de la Delegación de la Junta de Andalucía.
Lo hacen un día después de que la alcaldesa Pilar García, se reuniera en Madrid con el Ministerio de Fomento. La inversión necesaria es tan grande que se precisa de la implicación de todas las administraciones.
María Guerrero no descarta el realojo de estos vecinos que no saben hasta cuándo podrán estar en sus casas y donde el temor al derrumbe cada vez es mayor. No obstante, y según dicta la experiencia con las familias que ya han realojado, teme que ello ralentice los plazos de una intervención necesitada de manera urgente. «Muchos de los afectados son personas mayores que su casa es lo único que tienen y aparte de la ayuda económica, también vamos a necesitar ayuda psicológica», sentencia.




