Benaocaz vive la víspera del 3 de febrero, fecha en que se celebra la festividad de San Blas y que cada año coloca al pequeño municipio serrano en epicentro informativo a nivel nacional. Se trata de una de las últimas fiestas, junto con el Carnaval, que sí se pudieron desarrollar en 2020 pero que en este año será muy distinta.
La alcaldesa, Ana García, no ha escondido que les resulta muy difícil sobrellevar estos días tan importantes para los benaocaceños con una programación de actividades muy limitada y que se resumen prácticamente a la misa que tendrá lugar a partir de las 11:30 de la mañana. Para ofrecer más posibilidades a todos los vecinos, el acto litúrgico se ha trasladado a la Iglesia de San Pedro, que dispondrá del 30% del aforo. Además, se proyectará en unas pantallas habilitadas a las puertas del templo y podrá ser seguida en directo a través de las redes sociales del Ayuntamiento.
Hasta el último momento no se sabrá si habrá las alegres dianas recorriendo las principales calles de Benaocaz. De producirse, la primera edil ha recomendado a los vecinos que las disfruten desde casa sin salir a la calle.
Además de ello, el Consistorio ha elaborado y repartido una pequeña revista conmemorativa y un lote de chacinas y productos de la localidad para que los benaocaceños puedan disfrutar de este día en la medida de lo posible, contribuyendo así también al fomento de los negocios locales.
Pese a haber superado la tasa de 2.000 positivos por cada 100.000 habitantes en los datos de la Junta, la situación en Benaocaz está controlada, tal y como ha asegurado la propia alcaldesa, quien ha explicado que los contagiados se encuentran sin problemas importantes de salud, sin haber precisado de ningún ingreso hospitalario. Además, varios de ellos ya se encuentran de alta y, cuando se subsanen los retrasos de las cifras oficiales, saldrán de esa lista.
El Instituto Geográfico Nacional registraba en la noche de ayer un leve temblor de tierra en Prado del Rey a las 21:29 horas. El pequeño movimiento sísmico alcanzado los 2,6 grados en la escala Richter. La alcaldesa pradense, Vanesa Beltrán, nos confirmaba que había sido imperceptible para la práctica totalidad de los vecinos.




