La conmemoración del 8M en la comarca ha estado marcado por las numerosas actividades que han planteado los distintos ayuntamientos y a los actos impulsados desde La Diputación provincial como es el caso de la lectura del manifiesto conjunto de las 8 Diputaciones andaluzas. En cuanto al seguimiento de la huelga convocada por colectivos feministas y centrales sindicales, el impacto en la Sierra se ha visto principalmente reflejado en los centros educativos. Teniendo como referencia al Instituto comarcal ‘Las Cumbres’ de Ubrique, el seguimiento ha sido casi testimonial por parte del profesorado, pero masivo por parte del sector del alumnado con derecho a Huelga.
El IES Los Remedios ha registrado unos porcentajes se seguimiento muy similares y que sirven igualmente de termómetro para medir lo que ha sucedido en el resto de poblaciones de la comarca. Fernando Corrales ha cifrado el seguimiento de los paros por parte del alumnado del centro en más del 80%.
Ubrique ha mostrado su compromiso con la lucha por la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Como cada 8 de marzo se ha llevado una concentración en la Plaza del Ayuntamiento bajo el lema ‘Imparables’ que ha culminado con la lectura del manifiesto acordado por las Diputaciones de las ocho provincias andaluzas.

En la SER nos hemos acercado a conocer el testimonio de una chica ubriqueña que tiene que afrontar cada día, 3 potenciales obstáculos en su desarrollo personal y profesional. Por un lado, Esperanza Rubio afronta el reto que supone ser joven y ser mujer en un país en el que la tasa de desempleo , según estadísticas históricas, es de las más altas de Europa en estos 2 grupos poblacionales.
Aparte de la positividad con la que la ubriqueña afronta estos 2 obstáculos endémicos para jóvenes y mujeres, tiene que encarar a diario el estigma que con el que desgraciadamente han de convivir los miembros del colectivo homosexual. Una situación que tampoco supone un problema para la joven estudiante.
Donde sí aparecen aún vetustos “micromachimos” y ciertos tópicos anticuados propios a la “homofobia” en dentro del sector docente. Según Esperanza Rubio, “algunos profesores hacen comentarios poco respetuosos con las Mujeres y con el colectivo LGTBI”.




