La SD Tarazona, club aragonés donde ha militado esta temporada Juangra Domínguez, no ha podido consumar el ansiado ascenso por el que ha estado luchando los últimos meses. A ello se le ha sumado la grave lesión del central ubriqueño, que se rompió el cruzado de su rodilla derecha en el partido de ida de la final ante el Alavés B.
Cuando aún no se había cumplido la primera media hora del choque, Juangra acudió al centro del campo a un balón dividido con el infortunio de no pisar firme, resbalar y sufrir un giro en su rodilla. Pese a la gravedad de la lesión, el defensor logró volver al campo con la intención de probarse y sentir el estado de su rodilla.
Sus malos presagios se cumplieron días después cuando las pruebas determinaron la rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha, de la cual será operado el próximo jueves 11 de julio. Gabi ha repasado en SER Deportivos sus planes más inmediatos y ha señalado que en el día de hoy viajará a Ubrique a pasar unos días antes de volver a Zaragoza para ser intervenido.
«Lo que pasará después no lo sé», ha apuntado Juangra, que aún no conoce las intenciones del club ni si renovará. «En estas categorías no es fácil apostar por un jugador que va a estar seis meses lesionado», ha afirmado al tiempo que ha agradecido a la SD Tarazona el trato recibido en esta situación adversa.
Tampoco ayuda el ambiente, ha confesado el central ubriqueño, en relación al duro revés sufrido el pasado domingo cuando el empate a 2 ante el Alavés B certificó el ascenso del cuadro vitoriano en detrimento del Tarazona, que tendrá que pelear nuevamente por ascender a Segunda B la próxima temporada. Un partido marcado por la polémica, aspecto en el que Gabi no ha querido centrarse, tirando de autocrítica y reconociendo que «no hicimos lo que teníamos que hacer y estaba en nuestra mano». El jugador serrano asegura que los errores que no habían cometido durante el año los han cometido en el playoff cuando no hay margen para ello.




