Olvera se ha convertido en municipio cardioprotegido. De la mano del proyecto Cardioprotección Sierra de Cádiz, impulsado por el enfermero ubriqueño Ángel David Bohórquez, ha sumado cuatro desfibriladores en diferentes puntos estratégicos del municipio a los tres con los que ya contaba. De esta forma se une a Ubrique, Villamartín, Benaocaz, y Benamahoma como localidades que se pueden considerar cardioprotegidas, convirtiendo a la Sierra en la comarca andaluza que más apuesta por la cardioprotección. Algo, que en un año como el 2020 en el que adquiere gran relevancia el turismo de interior, puede funcionar como reclamo.
Ángel David Bohórquez ha resaltado que, si bien este proyecto no garantiza que nadie vaya a sufrir una parada cardiorrespiratoria, sí que aumenta la probabilidad de una mejor atención gozando de un mayor éxito tal y como se ha podido comprobar en Ubrique donde son varias las vidas que se han podido salvar. Para el enfermero ubriqueño la concienciación es fundamental y es importante adquirirla antes de vernos inmersos o tener de cerca algún episodio de este tipo.
Además de la colocación de desfibriladores, el proyecto Cardioprotección Sierra de Cádiz incluye la formación para trabajadores y vecinos en Soporte Vital y que se imparte a toda la población que lo solicita en grupos de entre 8 y 10 alumnos. Una oportunidad a la que también se han sumado empresas privadas, por ejemplo del sector de la marroquinería, en Ubrique, aprovechando también la bonificación del 100% de estos cursos para sus trabajadores.
El éxito del proyecto ha trascendido la comarca serrana, como bien demuestra la colocación de estos desfibriladores DESA recientemente en Alcalá de los Gazules.
Ahora, tras el estado de alarma, Ángel David Bohórquez retoma uno de los objetivos en los que ya trabajaba antes del confinamiento como son los centros educativos. Una rama del proyecto que también nacía en Ubrique pero que se está expandiendo a toda la provincia de Cádiz y otros puntos de Andalucía.




