La Virgen de los Remedios volvió ayer al Santuario durante el Lunes de Quasimodo, para celebrar la Santa Misa del Voto del Lunes de Quasimodo
El pasado domingo Olvera vivió un día grandioso con la venida extraordinaria de la Virgen de los Remedios, Alcaldesa de honor y Perpetua de Olvera, para que intercediera ante la sequía. A las seis de la tarde salió del Santuario Nuestra Señora de los Remedios acompañada por una marea de olvereños y olvereñas, que manifestaron una vez más su admiración y devoción por la Virgen de los Remedios, acompañándola durante todo el recorrido hasta la Iglesia Mayor Parroquial, Nuestra Señora de la Encarnación, donde entraba en torno a las 23:30 horas.
El pueblo se engalanó para recibir a su patrona, la Virgen de los Remedios, que vuelve a Olvera en procesión para que interceda ante la sequía, como ocurrió hace 308 años, el 9 de abril de 1715, para rogarle y pedirle por la lluvia. Banderolas, con fotografías de la Virgen y frases dirigidas a la Madre de los Remedios, colgaduras y luces en los balcones de los vecinos adornaron todo el recorrido de la procesión de venida de la Virgen desde el Santuario hasta la Iglesia Mayor Parroquial Nuestra Señora de la Encarnación.
La Virgen de los Remedios lucía vestido de tisul plateado bordado en oro y manto blanco con estrellas doradas y escudo de la Virgen del Carmen, al ser obra de las monjas Carmelitas de Cañete la Real. La Virgen de los Remedios venía en su trono sin templete y sobre peana del trono de la niña María. En cuanto al exorno floral lucía una exquisita combinación compuesta por centros de anthurium de color rosa y guirnalda de paniculata.
La alcaldesa de Olvera, Remedios Palma, durante la bienvenida a la Virgen de los Remedios resaltaba que si hay algo que une a los olvereños y olvereñas es la admiración y devoción por la Virgen de los Remedios como ponen de manifiesto las imágenes de «olvereños y olvereñas, todos iguales bajo la misma emoción, y el mismo sentimiento, ahora sólo hay un mar en calma de fraternidad y de fe compartida». Remedios Palma también exaltaba la importancia de conservar y acrecentar las tradiciones, «bienaventurada esta tierra nuestra porque sabios son los pueblos que saben conservar sus más firmes creencias y sus tradiciones, el más valioso de cuantos patrimonios puede atesorar un pueblo. Por ello, desde hace siglos el pueblo de Olvera consagró esta tierra a la Virgen de los Remedios porque ella desde hace siglos reparte la esperanza y el consuelo por las calles de Olvera».




