La Guardia Civil de Cádiz investiga a cuatro personas y a una empresa como presuntos autores de un delito de usurpación de aguas en una finca de Puerto Serrano
Los hechos se iniciaron cuando agentes del SEPRONA de Ubrique, en el marco de sus funciones de protección del medio ambiente, localizaron un sondeo oculto en el interior de una finca destinada principalmente al turismo rural.
Durante la inspección, comprobaron que la instalación se encontraba conectada a la red eléctrica y disponía de una bomba de extracción, así como de tuberías para el bombeo del agua. Además, detectaron que una de las conducciones carecía de contadores volumétricos, lo que impedía controlar el consumo y levantó sospechas sobre un posible uso no autorizado.
Ante estos indicios, los agentes realizaron un seguimiento del trazado de la tubería, constatando que el agua se destinaba al abastecimiento de un cortijo turístico con capacidad para 16 personas, así como a jardines, piscina, huerto, una explotación equina y diversos cultivos de la propia finca. El consumo total estimado en los últimos cinco años supera los 77 millones de litros.
Como resultado de la investigación, se procedió a investigar a los cuatro propietarios de la finca y a la empresa encargada de su explotación turística, por la presunta captación ilegal de aguas subterráneas mediante un pozo y un sondeo, sin contar con la preceptiva autorización administrativa.
La Guardia Civil recuerda que la extracción no autorizada de agua constituye una grave amenaza para el medio ambiente, especialmente en un contexto de escasez hídrica, al tratarse de un recurso esencial para la vida.




