El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Grazalema, Javier Pérez, ha destacado la rapidez y el orden con el que se llevó a cabo el desalojo del municipio tras los episodios de incertidumbre vividos entre el martes y el miércoles. “Había miedo. El agua caía sin saber de dónde provenía, si era de la montaña, si se estaba inundando… Los vecinos estaban nerviosos, preguntándonos si habíamos escuchado los ruidos”, explicó. Esa situación de inquietud previa, según señala, facilitó que cuando se activó el protocolo por fases y por zonas delimitadas en el mapa, la ciudadanía respondiera de forma inmediata y ejemplar, abandonando sus viviendas con total colaboración. “Salió todo perfecto y sin daños personales, que es la gran noticia positiva”, subrayó.




