La creatividad es una aliada y una de las mejores bazas que juegan los diferentes ayuntamientos a la hora de luchar contra el coronavirus.
En el caso de Algar, los 1.500 habitantes aproximadamente resisten de momento sin que haya ni un solo caso confirmado en todo el municipio.
Lo hace además con el hándicap de no disponer de Policía Local ni de Protección Civil y con la competencia en materia de seguridad recayendo en una Guardia Civil que también necesita de descansos a la hora de respetar los turnos. Algo que ha propiciado que haya sido el propio alcalde el que haya hecho incluso con su coche propio algunas rondas para comprobar el buen funcionamiento de todas las medidas impuestas en el estado de alarma.
También fueron pioneros en una medida que luego han adoptado otros pueblos para acompañar a los mayores. Para ello impulsaron una iniciativa por la cual gestionan videollamadas con los abuelos para que no se sientan sólos.
José Carlos Sánchez, primer edil de Algar, ha resaltado la importancia que tienen los alcaldes en los pueblos pequeños donde, como es su caso, incluso ha participado en los desfiles musicales para amenizar el confinamiento a los más pequeños. Lo importante – dice-, es adelantarse como ya hicieran el pasado 13 de marzo cuando cerraron los establecimientos que no son de primera necesidad. Ahora, para evitar desplazamientos, sólo abren aquellos indispensables en horario de mañana.
Igual ocurre con las medidas económicas donde José Carlos Sánchez se apresuró a gestionar los pagos de basura y agua de sus vecinos con la Mancomunidad. Además de ello suprimió tasas municipales intentando mostrar siempre que está al lado del vecino y que éste no está sólo.
José Carlos Sánchez ya mira hacia el futuro y, tras crear la delegación de Turismo de la que él mismo es responsable, sus esfuerzos pasan ahora por potenciar el proyecto del Tajo del Águila y tenerlo listo para cuando se levanten las restricciones.




