Las obras del comedor del CEIP Ramón Crossa, que se presenta como la gran novedad del curso escolar en Ubrique, son ya una realidad. El Ayuntamiento ha cumplido los plazos para su ejecución, contando ya con el mobiliario incluso, dispuesto para su uso. No obstante, el servicio no cuenta aún con ninguna empresa adjudicataria para la cocina al quedarse desierta la licitación abierta por la Agencia Pública de Educación.
El director del centro educativo, José Carlos Delgado, ha explicado que ello retrasará el inicio del servicio pero que se encuentran a la espera de una respuesta de la Delegación al tiempo que trabajan de la mano del Ayuntamiento de Ubrique para dar celeridad a este proceso. Las alternativas que se barajan son dos: volver a abrir otra licitación o que se le asocie a otro comedor de la zona, algo que ocurrió ya en Ubrique con el del Fernando Gavilán.
Pese a que en un principio contaban con 30 plazas adjudicadas José Carlos Delgado ha señalado que el comedor prestará servicio a casi 60 comensales, que son los que cumplen los requisitos necesarios para poder optar al mismo.
En el plano educativo, el CEIP Ramón Crossa seguirá un año más compaginando las lecciones en las aulas con los proyectos basados en aprendizaje, además de las diferentes iniciativas solidarias que ya vienen siendo tradicionales en los últimos años.




