Alfonso Moscoso ha cifrado en «más de un millón de euros» la inversión agrupada en los diferentes bienes instalados
El responsable del área de Cooperación y Asistencia a Municipios de la Diputación de Cádiz, Javier Pizarro, ha inaugurado este martes en Villaluenga del Rosario un nuevo matadero destinado al sector ganadero local, ubicado junto a la carretera A-374 y que limita con la báscula municipal para el pesaje del ganado.
El nuevo inmueble comprende una superficie de 84 metros cuadrados, de los que 69 son útiles. El área de trabajo y despiece ocupa casi 59 metros y el resto se reparte entre un baño y un distribuidor. En esta intervención también se han renovado los corrales para las reses.
El alcalde de Villaluenga ha explicado que con este nuevo servicio «culmina una iniciativa que se concibió hace cinco años», en el curso de las conversaciones entre el Ayuntamiento y el sector ganadero local, que depararon compromisos que «hoy ya son realidades», como la báscula digital, de titularidad municipal, que está operativa las 24 horas del día, la recuperación de los corrales y la sala de despiece del nuevo matadero que «hace quince días obtuvo la homologación sanitaria».
Alfonso Moscoso ha cifrado en «más de un millón de euros» la inversión agrupada en los diferentes bienes instalados en la parcela donde convergen la A-374 y la calle Albarrada, «en uno terrenos en los que también se ha construido recientemente una nueva fábrica de quesos».
El socialista ha confirmado que tanto particulares como colectivos podrán utilizar el nuevo matadero y en la sala de despiece «también se podrán desollar las reses de lidia procedentes de la plaza de toros, e incluso las piezas cobradas en cacerías con su correspondiente control veterinario».
Por su parte, Javier Pizarro ha valorado la «capacidad de gestión» del Ayuntamiento de Villaluenga y los beneficios del trabajo coordinado entre administraciones públicas. El diputado provincial ha considerado que «intervenciones como la del nuevo matadero permiten abrir nuevas oportunidades económicas y afianzar servicios públicos, propiciando motivos para la fijación de las poblaciones en sus territorios de origen.
Las obras de construcción del matadero se han financiado con los fondos del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA) y en la ejecución del edificio se han requerido dos fases, que suman un presupuesto que supera los 245.000 euros, así como más de dos mil jornales.




