Se mantiene la señalización en todo el tramo como medida de precaución, se baja la velocidad en la vía a 50km/h y siguen las obras
La carretera A-372, que conecta los municipios de Benamahoma y Grazalema, ha quedado abierta al tráfico desde la tarde de ayer miércoles tras la finalización de la instalación de la bóveda de drenaje de agua. No obstante, se mantiene la señalización de obras en todos los tajos activos, con indicación expresa de precaución máxima y limitación de velocidad a 50 km/h en el tramo afectado.
Esta actuación se incluye en los trabajos de emergencia que se desarrollan en esta vía como consecuencia de los graves daños ocasionados por el reciente tren de borrascas. Estas obras, de gran envergadura, incluyen la estabilización del talud afectado, la ejecución de muros de contención y pantallas de pilotes, la reconstrucción del sistema de drenaje, la reparación del firme y la calzada, así como la instalación de nuevas barreras de seguridad y la actualización de la señalización.
Para llevar a cabo estos trabajos, se ha desplegado un importante dispositivo en el que están operando cuatro empresas especializadas —Geotécnica del Sur, Sacyr Conservación, Rialsa Obras y Retroder— en 26 tajos distribuidos a lo largo del tramo afectado, lo que da muestra de la magnitud de la intervención.
Estos equipos han desplegado todos los medios, maquinaria y recursos para acelerar los trabajos y minimizar las molestias a los usuarios. De igual manera, se continúa actuando con la máxima diligencia para devolver la normalidad a las infraestructuras dañadas en la comarca.




