En cuanto al convenio colectivo de la piel, ayer se cerró un principio de acuerdo entre patronal y el sindicato de UGT para la firma del nuevo convenio
CCOO, al no aceptar las condiciones de la patronal, se desmarcó de las negociaciones y todo queda pendiente de la literatura del convenio y de la firma de ambas partes.
En la mañana de hoy hemos podido hablar con José Carlos Ramos, delegado sindical de UGT en Cádiz. Ramos apuntaba que esta reunión ha sido «menos intensa que la anterior» ya que la patronal estaba «más tranquila» con la desconvocatoria de la huelga. En ese sentido matizaba que la patronal «estaba empoderada diciendo que no a casi todos los puntos que se trataron ayer» y con la sensación de «haber sacado poco, aunque tratando todos los puntos que son importantes para los trabajadores de Ubrique». Las cuestiones pendientes eran la ayuda a la lactancia, el plus de la ayuda a los estudios y la clasificación profesional. De entrada, los sindicatos rebajaron las pretensiones iniciales y aún así se encontraron un «no rotundo a todo, cerrados totalmente en banda». Ramos explicaba que «la falta de asistencia de algunos de los responsables de las distintas empresas estaba encaminada al no en todas las peticiones sindicales».
Asimismo, el delegado apuntaba que «el convenio va a ser beneficioso para los trabajadores en comparación a los artículos del anterior convenio». Ramos destacaba los grandes logros de esta negociación como la recuperación del 4,5 % del poder adquisitivo y la reducción de jornada ya que el tiempo del bocadillo contará como tiempo efectivo.
Ahora queda la redacción del convenio y su posterior firma, aunque el delegado sindical se comprometía a que la literatura del nuevo convenio colectivo de la piel estuviera listo en dos semanas.




