Entrevista a Mario Casillas, alcalde de Ubrique, sobre la primera noche de la Feria de Ubrique
Anoche arrancó la Feria de Ubrique con el pregón del hijo adoptivo de la localidad, Jesús Janeiro. El matador de toros se subió al escenario ubicado en su calle, junto a su estatua, para contar su infancia, sus recuerdos y recordar momentos vividos en su localidad natal. Jesulín de Ubrique pregonó la Feria con la colaboración de las hermanas Jiménez de la Rosa, pregoneras el año pasado, y el alcalde de Ubrique, Mario Casillas, que también formó parte del pregón ferial.
Tras el pregón, a las 12:00 de la noche, juntos encendieron el alumbrado de la feria para dar comienzo a una de las semanas más importantes del año para los ubriqueños. Pistoletazo de salida a una feria marcada por la celeridad con la que el Ayuntamiento ha construido el recinto y la novedad de aunar tanto casetas como atracciones en un mismo lugar. El primer reto que se planteó el Ayuntamiento, «que a pesar de las piedras en el camino», se ha saldado de forma satisfactoria «y ha merecido la pena por el disfrute de los vecinos de Ubrique» como matizaba el alcalde.
En la mañana de hoy hemos podido hablar con el alcalde ubriqueño sobre la primera noche de feria y sobre el pregón llevado a cabo por Jesús Janeiro. Casillas matizaba que «esperaba un pregón así: alegre, humilde y espontáneo como es él». Además matizaba que la intención era dar el testigo a Jesús por parte de las hermanas Jiménez de la Rosa a la que agradecía su presencia y su arte en la noche de ayer. Por último, en este sentido, confesaba que «iba preparado» ya que sospechaba que el pregonero le iba hacer participe en el escenario.
Asimismo, el regidor serrano apelaba a su parte emocional para transmitir lo que le «salió del corazón» y trasladar a los ubriqueños un mensaje positivo, de disfrute para olvidar las rencillas y «disfrutar del recinto y de los que tenemos al lado porque al final es lo más importante en la vida».




