El Hotel Sierra de Ubrique ha celebrado la entrada en la fase 3 de desescalada y la posibilidad de desplazamiento interprovincial dentro de Andalucía. Este negocio familiar abría sus puertas el pasado 11 de mayo ante la ‘obligación’ moral que les suponía dar servicio a clientes habituales que se desplazaban a Ubrique por motivos laborales.
De igual forma, el pasado 26 de mayo ponían a disposición de los visitantes el servicio de restaurante y cafetería, reforzando para todos los casos las medidas sanitarias impuestas por las autoridades. Antonio Gil, miembro de la familia propietaria, ha manifestado su ilusión por empezar a recoger los frutos de una inversión de tiempo y dinero durante estas semanas en las que han tenido el negocio cerrado o lo han abierto a sabiendas que no iba a ser rentable económicamente.
Hasta ahora, las reservas han oscilado en torno al 5% de la capacidad del hotel, que tan sólo oferta por seguridad la mitad de las 27 habitaciones de las que dispone. Una situación que ha mejorado ligeramente desde este pasado fin de semana cuando se conoció el acceso a la fase 3 y la Junta de Andalucía anunció que permitiría los viajes dentro de la comunidad autónoma. Antonio Gil espera que este aumento de las reservas se consolide en las próximas semanas.
También durante todo el verano, si bien el Hotel Sierra de Ubrique mantiene un flujo de turistas y visitas constante durante los 12 meses del año. De cara a la temporada estival, el alojamiento ya prepara su piscina y el plan de contingencia en torno a una instalación que también sirve como reclamo para aquellos que apuesten por un turismo tranquilo y alejado de las grandes masificaciones.
Antonio Gil ha explicado que también se encuentran gestionando los primeros eventos a los que darán servicio. Serán las comuniones, que tendrán que celebrarse bajo las medidas impuestas por las autoridades y sin pista de baile por lo que las copas tan sólo podrán servirse en las mesas.




