El Ubrique UD rompió su mala racha de resultados que le ha llevado a encadenar seis partidos sin conocer la victoria y, por fin, sumó los tres puntos ante el Recreativo Portuense. Juanda, en la primera parte, y Paco, ya en la segunda, firmaron los tantos de la remontada ubriqueña ante el colista del grupo que se adelantó en el primer minuto de juego. 

 Precisamente los regalos en defensa siguen siendo esta temporada el talón de Aquiles de un conjunto que mostró la capacidad de reacción que le ha faltado en otros partidos y que remontó un encuentro mucho tiempo después. 

Por segundo partido consecutivo, Miguel Domínguez apostó por una defensa de tres, sistema con el que pretende acumular a un mayor número de jugadores en la zona de ataque y jugar un fútbol más directo y práctico. La de este domingo no fue sino la primera final de las nueve en las que se ha convertido la segunda vuelta en la que el cuadro serrano quiere ir partido a partido en lugar de marcarse metas más allá del próximo choque. 

De esta forma viajarán este próximo fin de semana a Rota para medirse a la Roteña, uno de los candidatos al ascenso. Para ese choque, Miguel Domínguez no podrá contar con Ángel Román, expulsado en el día de ayer por reclamar una mano desde el banquillo en una jornada en la que no estuvieron Lolo y Peluca. Quien sí podrá estar es Leandro Izquierdo, quien vuelve a la disciplina ubriqueña para aportar garra, competitividad y afán por ganar. Un jugador que, en palabras de su entrenador, “siente esto como nosotros”, es decir, un grupo de amigos que merecía más que nunca esta victoria después de unas Navidades en las que han ejemplificado su compromiso pese a todas las adversidades.