El Ubrique UD Cadete y su entrenador, José Antonio Bonilla, se marcaron dos objetivos a principios de temporada: crecer y disfrutar. Dos retos que sin lugar a dudas están consiguiendo en un año que se antojaba difícil desde el punto de vista de la competición pero que están sabiendo afrontar de la mejor de las maneras.

A punto de comenzar la segunda vuelta, los ubriqueños son octavos con 19 puntos, uno menos que el Villamartín, su rival de este fin de semana, que es séptimo con 20. José Antonio Bonilla ha explicado que tan solo la mala fortuna de cara a gol les ha privado de estar más arriba en la clasificación.

En el aspecto positivo, el técnico ha resaltado en SER Deportivos, la ambición y las ganas mostradas por sus chicos por crecer y la unión que han conformado entre todos. Un trabajo en el que están implicadas muchas personas y que trasciende de jugadores y entrenador.

Por todo ello, en este 2019 solo pretende seguir la línea ascendente con una apuesta por el fútbol ofensivo. Ello unido a la experiencia de la primera vuelta les servirá, ha dicho, para sumar más puntos en esta segunda vuelta y escalar puestos en la clasificación.