El Trebujena CF se convirtió en el último verdugo del Ubrique UD al vencerle por 1-0 con un tanto, en el minuto 37, obra de David. El atacante local aprovechó un error defensivo del cuadro serrano para fusilar a gol un centro de Peru. Hasta entonces, el equipo de Miguel Domínguez se había mostrado compacto, sólido con el balón y muy pendiente en tareas defensivas para no conceder ninguna aproximación con peligro. 

 En la segunda mitad, el Ubrique salió en tromba, decidido a buscar el gol del empate que pudo haber llegado nada más reanudarse el encuentro si el colegiado hubiera decretado penalti en una jugada que acabó con Peluca cayendo dentro del área. Bien es cierto que, en la primera mitad, el Trebujena pidió penalti por manos de Carlos Gil. 

Los visitantes lo intentaron, pero la falta de acierto de cara a gol le condenó una vez más. Miguel Domínguez lo intentó por todos los medios, cambiando jugadores y sistema sin que diese resultado y sin que se moviera el 1-0 final. 

 Tras el choque, Aníbal Rodríguez se ha mostrado contrariado por no haber conseguido al menos un punto que, según él, se merecía su equipo, que ha logrado cambiar la cara con respecto a la primera parte de la temporada. No obstante, sostiene que la falta de ideas o la claridad a la hora de definir les está lastrando demasiado en una temporada en la que también echan en falta un golpe de suerte de vez en cuando. 

El Ubrique dispone ahora de tres partidos en casa que le deben de servir para sumar 9 puntos y meterse de lleno en la lucha por los puestos de arriba. Una clasificación que, sin embargo, no preocupa a Aníbal Rodríguez, quien prefiere pensar sólo en el Chipiona y afrontar las cuatro jornadas que restan de la primera fase como cuatro finales en las que seguir disfrutando del fútbol.