“Torre Alháquime no es ni era inmune al coronavirus”.

Es una de las frases más repetidas por el alcalde, Pedro Barroso, con la que pretendía que tanto sus vecinos como aquellos que los visitaban mantuvieran un estricto control y cumplimiento de las medidas impuestas por las autoridades pese a que la localidad era la única de toda la provincia de Cádiz que no había registrado ningún caso desde que arrancara la pandemia. 

 Ocho meses después, han sido dos los positivos detectados entre vecinos del pueblo si bien estos podrían haberse contagiado fuera del municipio. Se trata de una pareja que se encuentra en buen estado de salud, bajo una situación de control y cumpliendo la cuarentena escrupulosamente. 

La noticia creó al principio cierta intranquilidad entre los vecinos que, lejos de estigmatizar a los contagiados como sí ha sucedido en otras poblaciones de la comarca, se han volcado hasta el punto que es el farmacéutico quien incluso se acerca a llevarles los medicamentos que necesitan. También el alcalde ha puesto todos los recursos y servicios del Consistorio a disposición de los afectados y se ha erigido como “un soldado más en esta batalla”. 

De momento el Ayuntamiento no tomará medidas excepcionales más allá del refuerzo de aquellas ya existentes y que pasan, fundamentalmente, por la desinfección de calles y edificios municipales, algunos de ellos ya se encontraban cerrados, el reparto de mascarillas y, principalmente, la responsabilidad de un pueblo que ha demostrado conciencia ante el virus.