El comité de trabajadores del Servicio de Ayuda a Domicilio de Ubrique ha denunciado públicamente la situación de indefensión en la que se sienten frente a la tercera ola del coronavirus. Señalan directamente a la empresa Arquisocial-FEPAS, concesionaria también en localidades como Benaocaz, Villaluenga, Grazalema, Benamahoma o El Bosque. 

 En la sintonía de Radio Comarca han manifestado que no se les proporciona el material de protección suficiente para realizar sus labores ante unos usuarios de riesgo ante la COVID-19, poniendo en peligro su salud, la de estos y la de sus familias. El número de mascarillas es insuficiente para unos trabajadores que tampoco han recibido formación para utilizar el material de protección.

No obstante, la situación no es nueva ni exclusiva del coronavirus, sino que se viene arrastrando y agravando durante los casi tres años que lleva dicha empresa al mando. En todo este tiempo tan sólo se les ha hecho entrega a los auxiliares de un uniforme, incumpliendo de esta manera el convenio y propiciando que algunos de ellos hayan tenido que pagárselo de su bolsillo. 

 Además, la empresa ha creado una denominada ‘bolsa de horas’ que, prácticamente, se traduce en “trabajar gratis” puesto que son horas fuera de su contrato que los empleados nunca saben ni cuándo ni cómo van a cobrar. 

Toda esta situación laboral de los auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio les impide además poder tener una conciliación laboral con sus familias, incumpliendo otro de los puntos que recoge el convenio. 

Desde el comité de trabajadores sostienen que la mayoría de las empresas que cuentan con esta concesión en toda la comunidad autónoma “vienen a ganar dinero” y que, ni siquiera contestan a estas reclamaciones y reivindicaciones. Señalan que el único y último fin que les queda es denunciar y emprender un proceso judicial contra ellos, algo a lo que muchos no acceden por temor a perder su trabajo.