José Manuel Solano ha abandonado la disciplina del Rayo Vallecano después de haber disputado las tres últimas temporadas en su equipo juvenil y ha decidido unirse a la ilusionante temporada que le espera al Real Club Deportivo Carabanchel. Cambio de barrio sin abandonar la capital de España para el jugador ubriqueño que militará este año en este equipo recién ascendido a Tercera División.
Solano ha manifestado que, aunque tenía otras ofertas, finalmente se ha decantado por el conjunto de Carabanchel al que espera ayudar lo máximo posible en la lucha por su objetivo. Todo ello al tiempo que sigue creciendo, aprendiendo y disfrutando del fútbol ya que, con sólo 19 años, es una de las mayores promesas de este deporte en la Sierra de Cádiz.
El exrayista ha repasado su última temporada en el Rayo Vallecano, la cual ha definido de “inolvidable” ya que consiguieron la segunda plaza en liga por delante del Juvenil A del Real Madrid. En Copa del Rey cayeron en cuartos de final ante el Athletic de Bilbao. Solano ha hablado también del club franjirrojo como una institución humilde y familiar para la que sólo tiene palabras de agradecimiento.
No obstante ahora se centra en una temporada que será muy importante para él ya que, como él mismo asegura, le espera “la jungla” que es la Tercera División, donde se enfrentará a jugadores más experimentado que él. Solano se ha mostrado preparado para ello y sabedor que el tipo de fútbol que se practica en la capital, más rápido que en otros puntos del país, le viene mejor para seguir desarrollándose como futbolista.
Otro ubriqueño que jugará con casi total seguridad en Tercera División es Francisco Panadero. El delantero, tras no proliferar la opción del Albacete ni un posterior interés del Hércules, parece que se va a decidir por la Lebrijana, por lo que se suma a la nómina de jóvenes jugadores ubriqueños que competirán en esta complicada división.