Saray Toro ya se encuentra en España después de pasar el mes de agosto en El Salvador dentro de la acción humanitaria desarrollada por el SAMU en la lucha contra el coronavirus. La enfermera ubriqueña ha reconocido que el tiempo ha pasado rápido y se ha mostrado satisfecha por el trabajo realizado.

Las expectativas se han superado si bien la realidad ha sido bien distinta a la idea que llevaban desde España. Tanto por la situación que se encontraron, los medios logísticos con los que cuenta el país centroamericano pero sobre todo por la necesidad que tenían de ese apoyo moral, de ‘coaching’, que han tenido que realizar paralelo al sanitario.

La recompensa ha sido el calor humano y el agradecimiento que han recibido a todos los niveles. Desde los altos cargos que le recibieron en el aeropuerto a su llegada hasta todos los profesionales con los que han tratado, e incluso los salvadoreños con los que se cruzaban al hacer labores rutinarias como ir al supermercado.

Tanto es así, que Saray Toro asegura rotundamente que han recibido más de todo lo que ellos le han podido aportar y que las muestras de cariño siempre serán superiores a todo lo que le han ofrecido.

Con esta acción humanitaria, la enfermera ubriqueña se quita una espinita que tenía en este sentido y reconoce que le ha servido para crecer en todos los sentidos y para valorar cosas que sin la perspectiva que te da la distancia no valoras. En cuanto a El Salvador y la situación que vive con la pandemia, Saray Toro ha manifestado que la situación ha mejorado en las últimas semanas, en las cuales ha coincidido su estancia allí con el pico máximo de contagios.