Las residencias de ancianos se están convirtiendo en puntos especialmente sensibles durante la crisis sanitaria del COVID-19. En el caso de Ubrique, al igual que en el resto del municipio, no hay casos de infección de coronavirus si bien se establecieron medidas incluso antes del decreto del Estado de Alarma.

 En un principio se restringieron las visitas para más tarde suspenderlas totalmente. Además, se han llevado a cabo todos los protocolos de desinfección, limpieza y la utilización de guantes y mascarillas que se están racionando ante la limitación que existe en todo el territorio nacional.

El párroco de Ubrique ha calificado de excelente el buen estado y funcionamiento de la residencia gracias a la implicación de las Hermanas encargadas de la gestión del servicio así como de la labor que llevan a cabo todos los trabajadores del centro. A ello se le suma las donaciones, especialmente necesarias en estos tiempos. Roberto Romero pide que se hagan en condiciones de seguridad sanitaria si bien ellos llevan a cabo luego todos los protocolos establecidos ante la llegada de productos del exterior.

Desde la Parroquia Nuestra Señora de la O también se preparan para la crisis económica en la que derivará esta crisis sanitaria que estamos viviendo. Por ello están tratando desde Cáritas Parroquial prepararse para la demanda que puedan tener sus servicios y están atendiendo las peticiones telefónicamente.