Torre Alháquime es el segundo municipio en el que se pone en marcha el proyecto de Economía Circular de la Junta de Andalucía que se basa en el sistema de recogida de residuos puerta a puerta. Un exitoso modelo que abarcará a todos los pueblos de la Sierra de Cádiz y que ya se implantó de manera pionera en Zahara de la Sierra con grandes resultados tanto a nivel económico como de medio ambiente, ya que se ha podido multiplicar por 4 la recogida de envases ligeros, por 6 la recogida de papel y cartón y por 3 la recogida de vidrio. 

 El fin de esta campaña se centra, sin duda alguna, en la difusión de un modelo económico sostenible, así como la comprobación de un correcto reciclaje de residuos en la localidad de Torre-Alhaquime. Ya en el día de hoy ha tenido lugar un acto simbólico en el que se le ha entregado a algunos vecinos los contenedores con los que funcionarán a partir del mes de septiembre. 

 Para Pedro Barroso, alcalde de Torre Alháquime, todo parte de una concienciación acerca del cuidado de nuestro entorno. Para ello –apunta-, están las administraciones, para explicarle al ciudadano que no entienda este proyecto que estamos ante el inicio de algo muy importante. Una iniciativa que además tiene sus beneficios económicos en tanto en cuanto supone un ahorro para los Ayuntamientos y que redundará en el bolsillo de los vecinos. No esconde que será complicado pero confía en la voluntad de los torreños y torreñas así como del resto de la comarca en esta andadura en la que se trabaja para el mañana. 

Se trata de conservar el medio ambiente y trabajar nuestros recursos naturales para que se queden en nuestro territorio. Para el edil torreño esto es una manera de hacer comarca, y de hacernos fuerte en un territorio tan bonito pero a veces tan abandonado. “Ahora es el momento de demostrar que aquí también somos capaces de hacer cosas y de ser pioneros”, sentencia. 

La ilusión se mezcla con la inquietud de unos vecinos que se enfrentan a un cambio radical en la gestión de sus residuos a como han venido haciéndolo durante toda la vida. Una sensación que poco a poco irán experimentando otros pueblos de la Sierra de Cádiz hasta llegar a los más grandes, como es el caso de Ubrique, Villamartín y Arcos. La experiencia piloto en localidades como Zahara de la Sierra o Torre Alháquime servirá también para pulir algunas cuestiones dentro de todo este sistema.