Esta semana hemos conocido que los laboratorios Pfizer cuentan con una vacuna que tiene una eficacia del 90%.

Un porcentaje elevado y que significa que crea inmunidad en nueve de cada diez personas a las que se les suministra. Desde el Observatorio de Salud, ‘Especialistas ¡YA!’, el doctor Antonio Rodríguez Carrión ha explicado que una vacuna se considera de utilidad para la población cuando alcanza un 60 o un 70% de eficacia. Además, añade que para alcanzar la denominada ‘inmunidad de rebaño’ no es necesario vacunar a toda la población, sino que es suficiente con dos tercios o tres cuartos de la ciudadanía. Ello, sumado a las personas que ya han generado anticuerpos por haber pasado el coronavirus y a aquellas que están sanas y no son transmisoras, nos permite frenar la expansión.

Acerca de la fiabilidad de la vacuna, Antonio Rodríguez Carrión ha despejado cualquier duda y sostiene que todas tienen unos efectos secundarios. En esta, al igual que en el resto, estos efectos son ínfimos y asumibles. Tampoco duda sobre los plazos en los que se ha conseguido fabricar, aunque sean menores que en otros casos. Ello se debe a que en esta ocasión se han invertido más recursos humanos y económicos y se cuenta con una tecnología cada vez más avanzada. Asimismo, ha hecho referencia a los estrictos controles por los que debe pasar una vacuna antes de ser distribuida, lo que le llevaría a aceptar la primera vacuna que llegue avalada por las autoridades sanitarias.

Desde Especialistas ¡YA! consideran lógico el optimismo y el revuelo alcanzado con esta noticia y que ha tenido consecuencias positivas en los índices bursátiles así como en el aspecto psicológico de los ciudadanos a nivel mundial, que van viendo la luz al final del túnel. A esto podría añadirse, casi con toda seguridad, el hecho de que otros laboratorios se encuentren, al igual que Pfizer, en el tramo final de la elaboración de la vacuna sin que lo hayan anunciado públicamente aún. No obstante, advierten que el problema no está resuelto por lo que no debemos bajar la guardia en ningún momento.