Paco Fernández se jubila después de 34 años de trayectoria profesional como bombero y como cabo jefe del Grupo de Rescate en Montaña en la Sierra de Cádiz. El ubriqueño tenía esta misma madrugada su última guardia antes de comenzar una nueva etapa en su vida en la que, tal y como él mismo reconoce, echará de menos su trabajo y sobre todo la adrenalina que le proporcionaba cada aviso, cada salida, cada intervención. 

 Porque Paco Fernández no dejará de lado la sierra; es más, asegura que ahora dedicará más tiempo a una de sus grandes pasiones: la espeleología. Y es precisamente eso, pasión, lo que ha intentado inculcar y transmitir a todo aquel que ha tenido cerca bien sea en el trabajo, en el deporte o en su día a día. 

En la sintonía de Radio Comarca ha señalado que esa es la única causa por la que todo un pueblo se ha volcado inundando las redes sociales y colapsando su teléfono personal con mensajes de cariño, gratitud, afecto y felicitación por su labor. 

 Sus compañeros del GRM, quienes mejor le conocen, destacan la valentía, la entrega y, sobre todo, la confianza y tranquilidad que transmitía incluso en las situaciones más adversas, en los rescates más complicados en los que se han visto envueltos. 

 Él reconoce, sin dudar y sin miedo a equivocarse, que lo mejor que se lleva en la mochila es el equipo humano, los amigos que ha hecho y la familia que ha creado en torno a él y todos los mensajes recibidos estos días, que le han abrumado. “Esta situación me ha venido grande; me ha superado”, admite. 

El Parque seguirá siendo su casa, si bien ahora su mujer e hijos disfrutarán un poco más de un Paco Fernández que siempre ha antepuesto su servicio a la ciudadanía a sus intereses propios y que ahora debe también aprender a saborear de una nueva etapa en su vida que se ha ganado a pulso.