Las hermanas Mari Ángeles y Ana Pino han comenzado una nueva temporada en la Primera División de Fútbol Sala Femenino, de nuevo en la Universidad de Alicante, donde también continúan su vida estudiantil. 

 El combinado alicantino cosechaba la primera derrota de la temporada en la jornada 3 del campeonato liguero ante Melilla en un partido en el que jugaron con mascarillas después de que el equipo melillense decidiera no realizarse unos tests voluntarios que ponían a disposición de los equipos. Al respecto alegaron que no eran obligatorios, por lo que legalmente no concurrían en ninguna irregularidad. “Al no haber obligatoriedad, da igual la moralidad”, ha reconocido Mari Ángeles Pino, quien no termina de entender, al igual de sus compañeras, el porqué de esta decisión. 

Hasta este encuentro, las universitarias habían sumado dos victorias en los dos primeros partidos oficiales de una temporada marcada por el relevo en el banquillo. La ubriqueña reconoce que aún falta mucho trabajo si bien van adaptándose a lo que quiere su entrenadora y asimilando los nuevos conceptos a la vez que van consiguiendo victorias. El objetivo es entrar entre los cuatro primeros clasificados de este primer subgrupo. 

A nivel individual, ambas han comenzado a buen nivel la temporada en continua línea ascendente si bien cabe destacar el hat-trick conseguido por Mari Ángeles en la segunda jornada, uno de esos goles incluidos entre los mejores de la jornada. Con la lesión de rodilla ya olvidada ambas piensan en contribuir de la mejor manera a la buena marcha del equipo.