La Guardia Civil de Cádiz ha investigado a dos personas por un delito de caza ilegal en grado de tentativa, y a un tercero como cooperador necesario en los hechos investigados. Los investigados habrían pedido prestado un rifle de gran calibre provisto de mira telescópica y se desplazaron hasta la sierra de Grazalema para abatir una pieza de caza mayor, a pesar de estar en periodo de veda. Se ha investigado también al propietario del rifle intervenido como cooperador necesario en los hechos investigados, ya que el único fin de un arma de ese calibre es la caza mayor y en estos momentos se encuentra prohibida en la zona debido a la berrea.
Las diligencias, así como lo intervenido, serán puestas a disposición de la Fiscalía de Medio Ambiente. Los hechos tuvieron lugar cuando la patrulla del SEPRONA de Ubrique, tras un complejo trabajo de investigación donde la experiencia de los agentes como conocedores de la zona y del modus operandi de los furtivos ha jugado un papel primordial, la cual, identificó a los ocupantes de un vehículo que se desplazaban por el interior de un coto de caza en el término municipal de Grazalema, portando entre piloto y copiloto un rifle de caza provisto de mira telescópica.
Por todo ello, tras identificarlos y comprobar que carecían de cualquier justificación que les amparara portar dicho arma de caza con un calibre utilizado para cazar mayor y encontrarse en un coto de caza privado sin autorización excepcional para ésta práctica en periodo de veda, se procedió a la intervención del arma y los cartuchos que le acompañaban, así como, a la investigación de dos personas por un delito de caza ilegal en grado de tentativa y a un tercero como cooperador necesario en los hechos investigados por ser el propietario del rifle intervenido.