Este lunes, 30 de noviembre, el fútbol villamartinense y de toda la comarca recibía la triste noticia del fallecimiento, a los 67 años de edad, de Manuel Orellana Macías, quien fuera presidente, directivo y aficionado empedernido de la UD Villamartín. 

 Un padre futbolístico y deportivo para muchos que hoy en día se encuentran en activo peleando, siguiendo su legado, por el fútbol modesto en la localidad serrana. El actual presidente del club, Francisco Aguilera, reconocía todos los valores, consejos y enseñanzas que le transmitió a lo largo de tantos años. 

Para el recuerdo se queda con todas las horas que, a diario, pasaban juntos intercambiando impresiones y abordando la actualidad del fútbol local. No obstante, si se tiene que quedar con una imagen, se queda con el abrazo con el que se fundieron cuando lograron su última clasificación para una fase de ascenso. 

El presidente de la UD Villamartín ya ha adelantado que en el entrenamiento de la primera plantilla de este martes se guardará un minuto de silencio al igual que en el próximo partido de este equipo senior, donde también lucirán un crespón negro. Sin embargo, habrá que esperar para que Manuel Orellana reciba el homenaje que se merece debido a la pandemia sanitaria puesto que el objetivo del club y de todos los que lo conforman es que pueda tener una despedida a la altura y en la que pueda estar presente toda su gente.