Grazalema. Imagen de archivo.

El alcalde de Grazalema, Carlos García, ha valorado la decisión de suspender en este 2020 las Fiestas del Carmen y la Recreación de Moros y Cristianos, previstas para mediados y finales de julio respectivamente.

 Una medida tomada porque la situación actual impide que estas se celebren tal y como la conocemos, por su naturaleza de ambiente festivo y de contacto entre personas, pero también por la recomendación de las autoridades a no realizar actividades que supongan un llamamiento a las aglomeraciones y por la capacidad organizativa, ya que a estas alturas se necesita de un tiempo del que no se dispone.

Dentro de lo doloroso de la decisión, Carlos García ha querido, sin pecar de ingenuo, ser optimista y asegura que Grazalema y Benamahoma seguirán dando que hablar y harán mucho ruido con actividades alternativas que mantendrán alto el nombre y la marca de dos pueblos muy reconocidos que no van a perder su sello porque no se celebren estas fiestas un año en el que, además, tampoco se van a llevar a cabo en otras localidades.

 El edil socialista cree que el virus nos ha enseñado a valorar las pequeñas cosas y tiene claro que no podrá con el fervor de sus vecinos.

El único temor que le queda al alcalde grazalemeño es el de la crisis económica derivada de la sanitaria que hemos vivido, y que afectará a sus municipios al igual que al resto del planeta. En este caso ha querido avanzar que seguirán poniendo todo de su parte para paliar estos efectos negativos y estarán al lado de sus vecinos. También de los miembros de colectivos como la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, la Peña Lunes del Toro de Cuerda y la Asociación Moros y Cristianos de Benamahoma, todos ellos con más de mil socios.