Ecologistas en Acción ha denunciado el uso del glifosato para fumigar los parques naturales a pesar de haber sido prohibido por la Junta de Andalucía.

Según el colectivo, la Diputación provincial sigue realizando estas prácticas en las cunetas de su red de carreteras que transitan por los parques naturales. 

 El glifosato es un producto altamente tóxico que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha clasificado como potencialmente cancerígeno, pudiendo también provocar alteraciones endocrinas. En base al principio de precaución, debería haberse prohibido hace años. El portavoz de Ecologistas, Juan Clavero, ha recordado lo que sucedió con el DDT o la uralita; cuando se prohibieron, sus efectos ya eran irreversibles. 

El año pasado Ecologistas en Acción hizo público un estudio sobre la presencia de glifosato en las aguas de ríos y embalses de todo el país, en base a las analíticas facilitadas por el Ministerio para la Transición Ecológica, y que, en el caso de Andalucía, han sido realizadas por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollos Sostenible (CAGPyDS). 

 Estos análisis denotan la presencia de glifosato en todas las cuencas de nuestra provincia. Y es especialmente preocupante la presencia de glifosato en embalses y acuíferos de parques naturales, utilizados para el abastecimiento de agua potable de la mayoría de las poblaciones de la provincia. 

Por otro lado, Juan Clavero ha advertido a la Delegación Territorial de Desarrollo Sostenible de la Junta, de la ilegalidad de urbanizar terrenos incluidos en el Parque Natural Sierra de Grazalema a través del PGOU de Ubrique, el cual consideran que incumple directivas de la UE y sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional.