Isabel Gómez ha hecho balance del primer año de su segundo mandato corporativo al frente del equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Ubrique. La alcaldesa del municipio ha coincidido en que ha sido una primera etapa dividida en dos y donde el decreto del estado de alarma a mitad del mes de marzo hizo que la hoja de ruta se viera alterada. 

 Hasta entonces “llevábamos un buen ritmo” en lo que a los planes de su partido se refiere. Tanto en aspectos técnicos como la aprobación del PGOU o la RPT, además del presupuesto anual, como en los proyectos ‘tangibles’ que tienen para el municipio como el edificio del Cine Capitol o el nuevo vial de tráfico en la zona de la Plaza de Juan Carlos I. 

La pandemia sanitaria y la crisis económica derivada de ella truncó todos los planes y hubo que dejar a un lado los objetivos fijados en el programa electoral para dar respuesta inmediata a situaciones complicadas y que necesitaban de una gestión inmediata. “El coronavirus supuso un choque y un freno en todos los sentidos que nos hizo cambiar las prioridades de nuestro compromiso con los ubriqueños y se paralizó todo en pro de atender el momento”, ha señalado. 

Se trataba de dar respuesta ante un escenario desconocido y anómalo para el cual los Ayuntamientos no disponían de las herramientas necesarias ni suficientes. Isabel Gómez ha afirmado que tanto ella como su equipo de gobierno lo ha dado todo para estar a la altura del ubriqueño y sus necesidades, lo que le hace estar satisfecha en ese sentido de haberse dejado “la piel y las vísceras”. Ahora deben ser los ciudadanos los que valoren una serie de acciones entre las que destacan el proyecto en colaboración con Movex para la fabricación de equipos de protección, el fondo creado con recursos propios para las ayudas a autónomos y pymes o el refuerzo de la atención de los Servicios Sociales municipales. 

En este sentido ha defendido el trabajo llevado a cabo por todos sus concejales durante estos meses, los cuales se han tenido que enfrentar a esta nueva realidad adaptándose a una nueva forma de trabajar. De esta forma también daba respuesta al portavoz y concejal de AxSí Ubrique, José Antonio Bautista, quien aseguraba que los concejales socialistas habían estado “escondidos” en sus casas y que habían sido los portavoces de los diferentes partidos los que habían sacado la situación adelante. 

 Isabel Gómez ha valorado positivamente estos encuentros casi diarios con los portavoces de la oposición, a los cuales convocaba “por tratarse de un elemento útil y por respeto a sus votantes”. No obstante, asegura que ello no desdeña ni mucho menos el papel de todo su equipo. 

 A este respecto ha matizado que ella no se atreve a valorar si han estado a la altura cuando “hay otros capaces de aseverar no sólo lo buenos que son sino los malos que son los otros”. A ello ha añadido que a José Antonio Bautista “le falta memoria a la hora de darse importancia y no recordar cuando ellos estaban en el gobierno y no sólo no le tendían la mano a la oposición, sino que machacaban al grupo socialista”.