La enfermera ubriqueña, Saray Toro, ya se encuentra en El Salvador donde participa en una misión humanitaria que SAMU ha puesto en marcha en el país centroamericano. Allí pasará 30 días batallando en la primera línea contra la COVID-19, después de haberlo hecho durante varios meses en Sevilla. 

 Saray Toro era una de las sanitarias presentes durante 40 días en el hospital de campaña que se creó en el Hospital Alcora. Ahora, con esta experiencia asegura quitarse la espinita que siempre tuvo con las misiones humanitarias. 

La treintena de sanitarios que componen la expedición aportarán su experiencia vivida en España en un país en el que se espera alcanzar el pico máximo de contagios a mediados del mes de agosto. Su función será la de reforzar un sistema sanitario que comienza a colapsarse y donde los hospitales están faltos de recursos humanos. 

A su llegada a El Salvador gozaron de un recibimiento por todo lo alto que no esperaban, con muchísimos medios de comunicación y en el que estaban presentes altos cargos del Gobierno como el ministro de Salud y la vicecanciller del país. Algo tan emocionante como la despedida que le brindaron sus familiares antes de partir. Saray Toro y sus compañeros decidían alejarse de los suyos para poder llevar a cabo este acto de generosidad y solidaridad que no todos están dispuestos a ejercer. 

 No obstante, no se consideran héroes y huyen de reconocimientos asegurando que están ante una oportunidad y que es un lujo poder aportar sus conocimientos donde más falta hace. 

 Saray Toro asegura encontrarse preparada física y mentalmente para vivir “una película” que ya han vivido anteriormente y donde sus compañeros se convierten prácticamente en su familia. Por tanto, se antoja vital el apoyo de los unos en los otros para los momentos no tan buenos, que los habrá. 

Sus padres, tras decirle en un primer momento que estaba loca, le han mostrado su total apoyo y le han pedido que lo disfrute al máximo además de, evidentemente que se cuide mucho.  

 Saray Toro predica con el ejemplo y lleva por bandera aquello de que “con ganas y con actitud, todo sale”.