Octubre ha sido el mes elegido por la Peña Flamenca de Ubrique para retomar la XXXII edición de su Concurso Nacional de Arte Flamenco, que comenzó en el mes de febrero y que tuvo que ser interrumpido en marzo.

Las ganas y fundamentalmente la tradición han hecho que desde la organización hagan un sobreesfuerzo para que los que ya estaban inscritos antes de la pandemia puedan realizar sus respectivas actuaciones antes del día 31, fecha elegida para la gran final. 

Ana Blanco, secretaria de la peña, ha destacado lo intenso que se plantea este mes donde cada viernes serán tres los participantes que actúen intercalándose cada semana la modalidad de cante con la de baile. En total serán cuatro viernes, dos por modalidad, antes de la gran final. De momento, la organización anda puliendo los detalles de una cita que acogería a los seis mejores artistas de esta edición. 

El formato de esta final no se ha reducido al igual que tampoco se ha recortado en premios con cuantías entre los 2.500 y los 1.000 euros para los tres primeros clasificados en la modalidad de baile, y los 2.000 y los 800 euros para los de la modalidad de cante. Una muestra de la apuesta decidida tanto de la Peña Flamenca de Ubrique como del propio Ayuntamiento, a quien Ana le ha reconocido y agradecido el esfuerzo por hacer todo esto posible. 

Por cuestiones higiénico-sanitarias y para garantizar el cumplimiento de todas las medidas impuestas, el concurso se traslada al IES Francisco Fatou y comenzará a las 21:00 horas cada viernes. Con un aforo máximo de 100 personas, los asistentes deberán dejar sus datos de contacto, se someterán al control de temperatura y se utilizará mascarillas y gel hidroalcohólico. Por todo ello, se recomienda acudir con la prudente antelación necesaria para pasar el proceso.