La iniciativa se llevará a cabo el próximo sábado 2 de abril en Villamartín, entre las 10:00 y las 14:00 horas.

Diputación, a través de su Servicio de Memoria Histórica y Democrática, llevará a cabo una iniciativa para obtener ADN de familiares de personas represaliadas por el franquismo en la provincia de Cádiz. El proyecto comenzará el próximo sábado 2 de abril en la sede de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz (Alameda de la Diputación, 2), en Villamartín, entre las 10:00 y las 14:00 horas.

Para este proyecto, se pretende crear un banco genético que podrá comparar con fragmentos óseos procedentes de las fosas comunes recuperadas en diferentes municipios gaditanos. Con este cotejo, que se llevará a cabo en el Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, se podrá determinar si hay vínculo familiar entre ambas muestras.

El proceso se centralizará en el Servicio de Memoria Histórica y Democrática de Diputación, que será el punto de encuentro entre familiares y equipo técnico. Las personas interesadas en participar pueden contactar con el citado servicio en el teléfono 956240190 y en el correo electrónico memoriahistoricaydemocratica@dipucadiz.es

Durante la presentación del proyecto, Irene García quiso recordar que actualmente se incluyen 130 enterramientos colectivos de la provincia en el mapa de fosas y al menos unas 4.000 víctimas. Diputación –sobre todo desde 2015- ha promovido o participado en todas las intervenciones emprendidas, “si bien nos encontramos con dos dificultades: el paso del tiempo vital –en referencia a la avanzada edad de los familiares de primer grado de los represaliados- y que, desde el punto institucional, estamos muy solos”, explicó.

En el conjunto de la provincia se han recuperado los restos de 625 víctimas.
El equipo técnico de Aranzadi, empresa adjudicada para este proyecto, prevé realizar convocatorias colectivas por municipios, si bien en función de las circunstancias también se contempla recoger muestras casa a casa. El procedimiento es muy sencillo y consiste en tomar una muestra de saliva de la cavidad bucal mediante un hisopo. De dicha muestra, y ya en laboratorio, se extraen células epiteliales con las que se puede determinar el ADN.

Esos datos se custodian en laboratorio y se compararán con las muestras óseas de las personas represaliadas que se van recuperando para verificar si hay vínculo familiar.