La ola de frío que ha incluido la noche más gélida del año ha coincidido con la vuelta a las clases en toda Andalucía.

En el caso concreto de la Sierra de Cádiz, muchos de los alumnos acuden a clase en estos primeros días del segundo trimestre con temperaturas que apenas superan los cero grados. A ello se le suma una normativa patente de manera escrita en los protocolos de los centros en los que se exige la ‘ventilación cruzada’ como medida contra la COVID-19. 

 En la sintonía de Radio Comarca, nos hemos acercado al IES Nuestra Señora de los Remedios donde su director, Fernando Corrales, nos ha explicado que los jóvenes acuden al centro todo lo abrigados que pueden mientras ellos se rigen por los niveles de CO2 en cada una de las aulas mientras mantienen ese modelo de ventilación frente al que poco pueden hacer los sistemas de aire acondicionado que, eso sí, también están encendidos durante la jornada lectiva. Además, están a la espera de adquirir varios purificadores de aire y no descartan la compra de estufas. Fernando Corrales señalaba que la mejor fórmula es aplicar el sentido común a la normativa por la que se deben regir. 

En estos días tienen previsto reunirse los diferentes órganos encargados de evaluar lo acontecido durante el primer trimestre. A la espera de cifras y datos más concretos, la percepción que se tiene desde la dirección es que se ha disminuido el trabajo real en el sentido de que la merma de la docencia no presencial del final del curso pasado está pasando factura. El personal docente está tratando de contrarrestar ello con un esfuerzo extra pero siempre primando la salud por encima de todo. 

Fernando Corrales reconoce una mejor ‘educación social’ de todo el tejido educativo en el que se incluyen profesores, estudiantes y familias, que están más concienciados y con los procedimientos más claros ante un positivo, la aparición de síntomas o el contacto estrecho con algún contagiado. 

 Tras cerrar de manera satisfactoria el primer trimestre, esta segunda parte del curso se regirá igualmente por las excursiones y las actividades fuera del aula suspendidas. Desde el IES Los Remedios intentan combatir este hándicap con proyectos colaborativos que se adapten a las posibilidades reales al tiempo que intentan que todo lo que suceda fuera de las aulas afecte lo menos posible al proceso de enseñanza-aprendizaje.