La Junta ha confirmado el cierre de todos los negocios que no sean de primera necesidad en las localidades de Algar, Arcos de la Frontera, Prado del Rey, Villamartín y Setenil, ya que pasan de la tasa de 1.000 positivos por cada 100.000 habitantes. La medida entra en vigor en la medianoche de este martes al miércoles después de que así lo acordara el Comité Territorial de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto y se publicara en el BOJA. Por su parte, Bornos y Grazalema quedan, desde este miércoles, cerradas perimetralmente. Estas medidas tienen una validez mínima de 14 días.  

El alcalde de uno de los municipios afectados, Villamartín, ha señalado en la sintonía de Radio Comarca, que se trata de una situación que veían venir en los últimos días ante el crecimiento de las cifras dentro de esta tercera ola. Juan Luis Morales ha recordado que la toma de decisiones no compete en ningún caso a los Ayuntamientos que, además, cuentan con unas posibilidades de ayuda muy limitadas. De esta forma, el perfil oficial en redes sociales se ha convertido en una especie de ‘tablón informativo’ de referencia para que los vecinos puedan saber a qué establecimientos pueden acudir o cuáles disponen de servicio a domicilio. 

El edil andalucista ha recalcado que, en materia económica, el Consistorio lo tiene igualmente complicado si bien ya ha resuelto algunos expedientes de la ayuda de 350 a aquellos a los que se les obliga a cerrar. Además, están contactando con aquellos que deben subsanar alguna cuestión en sus solicitudes. 

Juan Luis Morales ha destacado y agradecido la labor y la predisposición de la delegada territorial de Salud y Familias, Isabel Paredes y ha señalado que la petición de cribados y otras cuestiones como la paralización de las clases presenciales como han pedido otros alcaldes de la provincia no depende de la solicitud de los Ayuntamientos, sino que atienden única y exclusivamente a cuestiones epidemiológicas.