La alcaldesa de Prado del Rey, Vanesa Beltrán, ha emitido un bando en el que ordena la suspensión y cierre de toda actividad que se está llevando a cabo en los locales de venta y fabricación de artículos de piel por considerar que puede ser un medio de contagio del virus tanto la venta al público como la confluencia de personas en los talleres de fabricación, y asimismo por no ser un bien de primera necesidad.

La medida estará vigente mientras dure el estado de alarma y, en su caso, las posibles prórrogas. La edil pradense ha señalado que su decisión viene respaldada por la interpretación de su secretario y del informe jurídico emitido en el que apela al artículo 6 del precepto legal que dice que “cada Administración conservará las competencias que le otorga la legislación vigente en la gestión ordinaria de sus servicios para adoptar las medidas que estime necesarias en el marco de las órdenes directas de la autoridad competente a los efectos del estado de alarma”.

Preguntada sobre la situación de Ubrique, Vanesa Beltrán entiende que son dos casos diferentes y ha defendido la lucha de su homóloga ubriqueña, Isabel Gómez, por conseguir el cierre de todas las fábricas en una situación que ha calificado de “complicada”.