En la tarde de este martes, 6 de abril, el GRM era activado por el 085 por la pérdida de dos senderistas naturales de Cádiz y San Fernando, de 32 y 33 años respectivamente, que habían perdido el sendero cuando subían hacia el Torreón, en la zona de Grazalema. Los 4 efectivos desplazados consiguieron localizarlos en una vaguada de difícil acceso, en una zona próxima al sendero, a unos 1.200 metros de altitud. 

 Una actuación similar a la que realizaron el mismo Jueves Santo, también en el entorno del Torreón y que se deben, en palabras del jefe del GRM, Juan Carlos Chacón, a la falta del contacto continuo con la zona por estos senderistas, más que a una relajación, despiste o imprudencia. 

Juan Carlos Chacón reconoce que ahora cuentan con una ventaja de la que no disponían antes y es la cobertura telefónica. Por esta simple razón la localización se realiza de una manera fácil y rápida en la mayoría de las ocasiones. La mayor complicación a la que se enfrentan es a la hora de sacar a los senderistas de zonas abruptas. El jefe del GRM ha recordado que, pese a ser una zona de media o baja montaña, la orografía hace que existan paredes y zonas complicadas que pueden dificultar un rescate. 

Estas dos salidas se suman a la del Domingo de Dolores, cuando tuvieron que rescatar a una senderista jerezana, de 49 años, con una posible fractura de tobillo. Esta se produjo en la vereda que une Benaocaz con el Hondón, por la angostura del Pajaruco y concluyó con el traslado de la herida en camilla de montaña durante 1,3 kilómetros, donde fue trasladada al Hospital de Jerez por familiares en su propio vehículo. 

 Por último, Juan Carlos Chacón ha recordado que desde el momento en que retomaron la actividad, lo hicieron al 100% y añade que, en estos momentos, dentro de las mejoras demandadas al Consorcio, se están centrando en la adquisición de material.